“Homenaje imaginario”

A un año de su muerte, la comunidad de Las Cruces (El Tabo) conmemoró el primer aniversario de la muerte del poeta chileno Nicanor Parra, en una ceremonia que llamó la atención por su baja convocatoria.

Con campanadas desde la Parroquia Asuncion de la Santísima Virgen, donde su cuerpo fue velado hace un año, un reducido grupo de vecinos y lectores recordaron al antipoeta fallecido a los 103 años en el mismo balneario.

La Municipalidad de El Tabo organizó una serie de actividades al respecto, en paralelo a las ceremonias de carácter privado que organizó la familia Parra, con quien el municipio asegura no mantener contacto.

Una de ellas fue la exposición de diversas imágenes del autor en su tumba, acompañadas de poemas de su obra.

“Es un hijo ilustre de todas maneras. Podría haber sido desagradable tal vez, pero la gente terminaba queriéndolo. Lo han echado mucho de menos, lo recuerdan con mucho cariño. Dejó una huella muy marcada en esta comuna”, comentó el alcalde de El Tabo, Emilio Jorquera.

El detalle de los campanazos no es al azar: el año pasado, las campanas de la parroquia no estuvieron disponibles para el velorio, por lo que esta vez sonaron por 20 minutos (y por primera vez desde que se repararon) en honor a Parra, minutos después que terminara su reparación.

Durante la jornada, un grupo acotado de visitantes llegó hasta la última residencia de Nicanor Parra en Las Cruces donde hoy descansan sus restos. Para la ocasión, integrantes de la Agrupación Cultural de Las Cruces adornaron la vereda y la cerca de madera blanca con poemas del antipoeta.

“Siempre ha sido así. Como es un día de semana, la gente trabaja. Nosotros hicimos mucha difusión, pero la gente tiene que trabajar. Nicanor ha sido un ícono importante a pesar que era un vecino extraño para la gente”

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